Un encargo; varias versiones de lo que hay que hacer
Cada área explica qué cree que se ha acordado. Trabajamos con las notas, correos y documentos disponibles y utilizamos la IA para contrastarlos. Los participantes resuelven las discrepancias y construyen una versión compartida del encargo, dejando visibles las cuestiones abiertas.
Comercial ha terminado. ¿Puede empezar operaciones?
Probamos una entrega con la información que hoy se utiliza. El equipo receptor señala lo que le permite actuar y lo que le obliga a volver a preguntar. Incorporamos sus criterios a la IA y construimos una entrega que responda a las necesidades del siguiente paso.
¿Y si detectáramos lo que falta antes de enviarlo?
Le pedimos que revise un nuevo encargo según lo que acabamos de aprender. Incluimos una omisión y una contradicción. Comprobamos qué detecta, qué confunde y qué debe consultar. Ajustamos el trabajo hasta que la revisión ayude a anticipar devoluciones.
El cliente cambia una condición a mitad del trabajo
Introducimos una modificación y estudiamos sus efectos sobre alcance, fechas, costes y comunicación. Cada área valora lo que le afecta. Construimos con la IA una propuesta de actualización que los responsables revisan antes de asumir nuevos compromisos.
Se ha entregado. ¿Por qué no podemos facturar?
Seguimos el caso hasta administración y finanzas. Contrastamos lo acordado, lo realizado y lo documentado. Identificamos qué falta y dónde podría haberse recogido antes. Construimos una mejora que conecta el inicio del encargo con su cierre.
Las incidencias se parecen. ¿Podríamos aprender de ellas?
Revisamos varios ejemplos preparados a partir de vuestra experiencia. Pedimos a la IA que agrupe problemas y proponga preguntas; los equipos contrastan si los patrones tienen sentido. Elegimos una causa sobre la que actuar y ensayamos cómo cambiar el proceso.
Cada equipo hace avanzar el caso
Los participantes asumen las responsabilidades de cada área y prueban el recorrido completo. Incorporamos una excepción. Observamos dónde hace falta preguntar, aprobar o corregir, y qué tareas necesitan acceso a otros sistemas. Construimos un funcionamiento que pueda explicar y revisar cualquier responsable.
¿Qué otra relación entre equipos podríamos mejorar?
Proponéis nuevos recorridos desde lo descubierto. Elegimos uno y concretamos la primera prueba. Valoramos el efecto conjunto: menos esperas, menos trabajo repetido, mejor cumplimiento y más tiempo para atender al cliente o resolver lo que exige criterio compartido.